Trastorno bipolar caracteristicas de las funciones afectadas
Durante la manía, pueden aparecer ideas de grandeza o delirios. Establecer metas pequeñas y realistas puede ayudar. Regular los patrones de sueño es fundamental para el manejo del trastorno. Adaptar las exigencias y buscar apoyo son claves.
Durante la manía, la persona puede iniciar múltiples proyectos sin finalizarlos. El apoyo social es fundamental. La persona puede hablar rápidamente, cambiar de tema con frecuencia y tener dificultad para ser comprendida. Durante la manía, la persona experimenta euforia, energía excesiva y pensamientos acelerados.
La expresión verbal puede alterarse, especialmente durante la manía. La motivación y la iniciativa se ven afectadas tanto en la manía como en la depresión. Durante la manía, la necesidad de dormir disminuye drásticamente, incluso llegando a desaparecer.
La capacidad de planificar y organizar se ve comprometida. Estas conductas pueden tener consecuencias negativas en la vida personal y financiera. La persona puede realizar gastos excesivos, tomar riesgos innecesarios o involucrarse en actividades peligrosas.
La persona experimenta cambios bruscos e intensos en su estado de ánimo. Durante la manía, la persona puede tener una energía desbordante pero dispersa y poco enfocada. La regulación emocional es la función primordialmente afectada en este trastorno. El uso de agendas y recordatorios puede ser útil.
La autoestima se ve afectada por los altibajos emocionales. El apetito y el peso pueden fluctuar significativamente. En la depresión, la falta de concentración y la dificultad para tomar decisiones dificultan la planificación. La capacidad de disfrutar de las actividades cotidianas se ve disminuida, sobre todo en la depresión.
En la depresión, se presenta tristeza profunda, fatiga y pérdida de interés en actividades.